martes, 14 de junio de 2016

Carta de un corazón roto

Hoy siento extrañarte, mi mente se llena de preguntas cuyas respuesta solo las tiene tu cotidianidad. Me hace falta tenerte en mi días, pero hoy sé que todo es culpa mía.
Mi mayor defecto es ser más racional que emocional y veo con tristeza que siempre esperaste más de mi, que demostrara un amor que yo te mostraba con mis acciones. Hoy sé que la que perdió fui yo, siempre espere que me quisieras a mi forma, y tú solo me querías a la tuya. Querer así duele y lastima el alma. También debo reconocer que me regalaste momentos felices y agradezco esos instantes en los que me hacías sonreír cuando no veía luz en mi camino, gracias por resplandecer en esas tristezas.
Quiero y pido al cielo que a ti llegue la paz interior que deseas, y un alguien que llene los vacíos que tengas. Sé que lo conseguirás, incluso más rápido que yo. Perdóname si arruiné lo que había pero tu amistad para mí ya no era suficiente y la costumbre me estaba ahogando.
Espero que en mi siguiente vida nuestros caminos se crucen y se conviertan en un solo, ya que en esta nos tocó caminar por separado.

lunes, 18 de abril de 2016

Nunca me fui...


Hace tanto tiempo que no lo hago, que quizá olvide como hacerlo. En esa temporada rompieron mi corazón y muy lentamente logre restablecerlo, aún conserva algunas grietas, pero me di cuenta que solo eran cicatrices. En esa temporada cambiaron mi mirada y transformaron ese brillo en algo más frío; mi alma ya no era la misma.
Pensé que esta nueva alma me iba a fortalecer, el dolor ya no se siente igual pero el vacío de nuevos tropiezos me aflige aún peor. Es síntoma de que mi fragilidad no quiere partir de mi.
El camino el cual recorro me muestra cada día que de pronto en mi vida pasada hice algo de lo cual en esta tengo que pagar, y probablemente ese precio sea mi soledad.