lunes, 18 de abril de 2016
Nunca me fui...
Hace tanto tiempo que no lo hago, que quizá olvide como hacerlo. En esa temporada rompieron mi corazón y muy lentamente logre restablecerlo, aún conserva algunas grietas, pero me di cuenta que solo eran cicatrices. En esa temporada cambiaron mi mirada y transformaron ese brillo en algo más frío; mi alma ya no era la misma.
Pensé que esta nueva alma me iba a fortalecer, el dolor ya no se siente igual pero el vacío de nuevos tropiezos me aflige aún peor. Es síntoma de que mi fragilidad no quiere partir de mi.
El camino el cual recorro me muestra cada día que de pronto en mi vida pasada hice algo de lo cual en esta tengo que pagar, y probablemente ese precio sea mi soledad.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)