lunes, 31 de marzo de 2025

Gracias marzo pero... ¡ya no te quiero ver más!

¡Ay marzo de 2025! Yo la verdad no se cómo describir tantas emociones, situaciones y sentimientos que viví a lo largo de tus días. Que Venus y Mercurio retrogradando, que 2 eclipses, que Lilith en escorpio y cuanta cosa energética sucedió y que evidentemente me afectaron a tal punto que aún no entiendo cómo estoy escribiendo esto. 

Mi vida cambió desde el primer día de este mes, muchas de las cosas y personas que tenia la seguridad de tener por mucho tiempo desaparecieron. ¡Sí, me volví a quedar sin suelo! Volvió a mi esa sensación de estar cayendo sin encontrar un tope. Además de repetirme constantemente que había mandado mi estabilidad a la mierda y sin contar que puse en riesgo uno de mis más grandes sueños en la vida.

Toda clase de miedos e inseguridades reaparecieron, y mi síndrome del impostor estaba ahí en primera fila esperando actuar como solo el sabe hacerlo, y ni se diga de la condenada ansiedad, que no ha dejado de taladrar mi cabeza un solo segundo. 

Además no entiendo porque las decisiones que he tomado las siento correctas pero miro hacia el camino en el que voy y todo está oscuro, estoy perdida y no veo la luz.

A veces siento que estoy trepada en una montaña rusa, en donde estoy en picos de extrema tristeza y desesperación, paso a momentos donde me siento como en calma pero es porque aún no he visto que viene una caída que me va batir cada neurona. Mi cuerpo está en un permanente estado de alerta que no logro controlar.

En la mayoría de tus días me he sentido increíblemente sola, no sé cómo pedir ayuda y cuándo ya de verdad no puedo conmigo intento hacerlo pero me ataca la sensación que voy a fastidiar a los demás y al final desisto de hacerlo y me quedó con todo atorado. 

Es chistoso, porque intenté hacer ese trend de TikTok del "Contacto de Emergencia" y básicamente me di cuenta que si a mi me pasa algo no hay nadie que salga corriendo por mí. 

Aunque también quiero darle infinitas gracias a los poquitos que se han quedado en mi vida y me han compartido un poquito de su luz, por sostenerme en esos días donde ya no quiero ser yo, por devolver un poquito de fe en mí y en la vida. Por darme el empujoncito que necesito para levantarme día con día.

Tengo esperanza que todo cambio trae cosas buenas y que como tú mi querido marzo te diste garra, espero que sean muchas cosas extremadamente increíbles, que abril sea mucho más llevadero y me traiga paz mental, tranquilidad y estabilidad. Que vuelva la seguridad que había conseguido y volver a ser la mujer chingona que siento que soy.  

¡Vamos a ver, empecemos de nuevo!