lunes, 30 de diciembre de 2024

¡Gracias 2024!

En mi cabeza ha dado muchas vueltas la forma de empezar esto. Si lo realizo como una carta para mi yo del año entrante, si comienzo por decirles que muchos de mis amigos creen que fue un año difícil o si quizás voy directo a la pepa del asunto y me dejo de tanto rodeo. 

Sin duda, la Sortier que inicio el 2024 es absolutamente distinta a la que esta escribiendo en este momento, así que adelante con las imágenes... 

Fue un inicio bastante extraño, porque en realidad ni siquiera sabía cómo me sentía. Mi cabeza no estaba logrando procesar tantos cambios en tan poco tiempo, algunos demasiado duros, otros a los que no tenía el valor de aceptarlos, y otros que quizá no entendía por qué estaban sucediendo. 

No encontraba lugar para mí en este mundo, no había motivación que valiera la pena para seguir luchando día con día, mi cuerpo y alma ya no toleraban un ataque de ansiedad más, y me dolía físicamente los ojos de tanto llorar. Enfrentarme realmente con lo que pasaba internamente estaba siendo abrumador.

Hace poco vi el video de 2 influencers, que en lo personal no me gusta el tipo de contenido que generan, pero ese video en especifico me recordó es primer semestre del año, pedir ayuda no es tan sencillo y más si la gente que te rodea se siente cómoda cuando "te ve bien y alegre". Hubo muchos altibajos, días medianamente buenos y otros que… pues deje así, aunque en ese entonces sentía que era estúpidamente duro hasta lo más simple de la vida cuando mi cabeza era mi peor enemiga.

En "Que Bonito Es Lo Bonito" de Diamante Eléctrico, (Canción que comparte como himno de mi año junto a Blackout de Danna) mencionan una frase en el coro que realmente viví, "Ya planeé mi funeral, pero está más chido acá", y sí en mi cabeza desde adolescente rondaba esa idea, y cómo les mencionaba algunas líneas más arriba, ya no toleraba un ataque de ansiedad más. 

Pasó, colapsé al punto de tener el plan perfecto para ya no sentir y vivir más. En un ataque de pánico encerrada en un baño compré algo que me ayudará en esa tarea (que por cosas de la vida, en ese pedido puse mal la dirección y nunca llegó), hice la carta de renuncia de mi trabajo (que nunca entregué pero que 2 de mis compañeras supieron y me salvaron de mí) y tenía muy claro que en el lugar en donde estaba viviendo podía encerrarme en mi cuarto y ahí nadie se daría cuenta de nada. 

Bueno, para resumirles, sabemos que ese plan no tuvo "éxito" y aquí estoy contándoles el cuento. Pasaron una cadena de hechos en ese instante con personas a las cuales literalmente les debo y agradezco absurdamente mucho, sobre todo mención especial a Kolyn quién me ha acompañado y ha sido mi guía en este proceso, infinitas gracias por ser luz en mi camino.

Ya en el segundo semestre, empiezan a aparecer la luz y los colores a todo esto. Comienzo a aprender y entender cómo enamorarme de mi misma (y no, no es solo vestirse bonito y decirse cosas lindas al espejo y lo superficial que dicen TikTok), va mucho más allá del exterior. El proceso de comprender hasta donde van mis limites, comunicarlos a los demás, respetarlos y el poder decir no, es quizá algo de lo más complejo que he tenido que resignificar e implementar en mi vida. Asimilar de dónde vienen mis miedos y mis heridas, abrazando a mi niña interna que estaba en un rincón sola y asustada, diciéndole que la voy a proteger y amar. Asumir mis errores y modificar algunas conductas dañinas para mí y mi entorno, ha sido una batalla complicada pero al mismo tiempo muy bonita. Incluso, volver a calibrar el chip para amar de una forma sana ha sido todo un desafío. ¡Por fin encontré mil motivos por los que levantarme y el principal soy yo!

Esto quizá suene MUY cliché pero, hoy más que nunca veo a las personas que me dan su cariño, amor, comprensión y tiempo, y no que no me abandonaron en mis momentos más oscuros. Hoy entiendo lo valiosas que son para mí y que agradezco con todo mi cocoro el poder tener el privilegio de llamarles familia y amigos y que quiero que sigan caminando este camino conmigo el tiempo que la vida considere necesario. 

A las personas que no están a mi lado por diversos motivos, también les quiero dar gracias. Lo que cada uno debía mostrarme y enseñarme quizá lo siga procesando, lo comprenda en el momento indicado o incluso ya esté sanado. A la vez quiero disculparme si los lastimé de alguna forma y que lamento mucho si alguno de ustedes fue daño colateral de este proceso.

2024 ha sido un viaje completo y mi más grande maestro para esta etapa en la que me encuentro y tal vez me quede aquí contando por menores de cada cosa, pero nos extenderíamos muchísimo, ya luego les hare el storytime con chismesito incluido de lo que quieran saber (obviamente para los que tienen la suscripción VIP jajajajaja).

GRACIAS INFINITAS por llegar hasta acá conmigo y que se tenga el 2025 porque voy imparable y sintiéndome más fuerte de lo que alguna vez sentí. 

¡Feliz año para todes, picos en esas jeticas y agarrón de nalga!

SORTIER

lunes, 8 de julio de 2024

Ya me acostumbré a perder

Estoy acostumbrada a perder, y es algo a lo que me han convencido socialmente que está mal. He perdido personas importantes en mi historia, que dejaron su huella y ahora ya no están. Momentos a los que yo a fuerza quería vivir y la vida me dijo que no. Amores que yo creía que me llenarían el alma pero que no me dieron la talla.

En cierta forma, me han hecho creer que pido demasiado, que soy un ser bastante extraño que es muy difícil de aprender a querer, llena de emociones y sentimientos incomprensibles que ningún ser sobre la Tierra tiene la capacidad de entender. 
Pero, ¿y si solo toda mi vida le he estado pidiendo amor y atención a las personas equivocadas? ¿Será que yo estaba permitiendo que me dieran solo migajas a seres a los que no les importé nunca? ¿Y qué tal que también haya forzado situaciones que no eran para mí? Son solo algunas de las preguntas que llegan a mi cabeza en los momentos en los que sobre pienso esta situación. 

Ahí es cuando, no sé si en un mecanismo de mi cerebro para protegerse inconscientemente se acostumbró a perder, a dejarlo y déjalos ir así se me partiera el alma, por que de forma consciente yo no lo haría (?). 

Aún no, entiendo mucho el qué hacer con la culpa que me genera soltar (sí, no se porque la siento si en medio de todo a la que le está doliendo es a mí y me estoy defendiendo) y con la tristeza que nace dentro de mí por no volver a tener contacto con alguien o algo que amaba en verdad. 
No sé si este proceso lo debo vivir sola o en verdad existe alguien que me guíe a lo que me haga sentir paz (aunque siendo sincera han sido varias pero también se han apartado de mi camino).
Escribo esto porque justamente hoy estoy perdiendo, decidí decirle adiós a alguien que amo con mi corazón y alma enteros pero que me hace sentir que su cariño es a medias o en sus “tiempos libres”, que no ha definido para qué me quiere en su vida y que ni tiempo tiene para sentarse a tomar un café conmigo a hablar de cualquier tema que nos cruce por la cabeza.¿Duele? ¡Bastante! Pero en este momento de la vida necesito personas que tengan la seguridad de que me quieren al 100 en sus vidas y necesitan de mí también. Ya no tengo tiempo para dudas. 
Y para hacerles este cuento más corto, seguiré perdiendo las veces que sean necesarias hasta sentir que la victoria llegue a mí y no se quiera ir. 

sábado, 10 de febrero de 2024

¡Sabía que ibas a volver por aquí!

Me parece curioso que los momentos en donde me he sentido más rota y con el alma lastimada vuelvo aquí. Como si fuera mi refugio, como si en realidad fuera mi lugar seguro después de haber batallado con tanto y ya no encuentro en dónde depositar con todo aquello que cargo. 

Me siento cansada, y quizás no es algo físico, es una cuestión del alma. 

La última vez que estuve por aquí, era una mocosa que creía que el peor dolor de su vida era el enamorarse fugazmente de una forma inocente, que te rompieran el corazón al no ser correspondida. Esa mocosa jamás su hubiera imaginado que años después sentiría de verdad cómo le parten en dos, y como se te puede morir un pedazo del alma. Nunca, ni en los más tristes sueños imaginé que ya no estaría mi papá. 

¿Has visto en las caricaturas cuando el Coyote perseguía al Correcaminos y este cruza un acantilado y el Coyote se daba cuenta que ya no tenía suelo y empezaba a caer por el abismo? Bueno así me sentí, solo que yo en este momento sigo cayendo. 

La verdad no se de donde saqué la fortaleza para seguir, para no dejar caer a mis hermanas y a mi mamá, para afrontar la cadena de calamidades que siguieron. ¡Nadie te prepara para eso!
Aunque si miramos ahora, creo que no me preocupé por lo que estaba pasando conmigo.

Al mismo tiempo, comenzó ese filtro que la vida misma hace en ese tipo de situaciones. Hubo personas que siempre han sido incondicionales y tuve todo su apoyo y a pesar de todo siguen conmigo, las que decían ser leales y quererme pero desaparecieron en ese instante, personas que ni siquiera eran cercanas y hasta el momento no me han soltado la mano, y las que, con mención especial, fingieron su apoyo aprovechando mi vulnerabilidad para sacar provecho de alguna situación en particular. 

Ha pasado bastante tiempo desde todo aquello, sanar la ausencia de mi papi ha sido difícil, pero ya mi mente y corazón comprendieron que ya no está y que la vida y Dios fueron sabios y que se lo llevaron en el momento correcto. 

¿Sabes que no he podido curar, y que seguramente cuando vuelvas a leer esto ya lo habrás solucionado? Sí, esa sensación de abandono que desde pequeña has sentido. Hoy ha aflorado más ese miedo constante de que la gente que te quiere te abandone, te deje porque les aburriste, porque no les gusta cómo eres. Esa sensación de soledad que alguna vez sentiste, volvió. 

No todo han sido malas noticias. Después de mucho tiempo, dudas, y a pesar de sentirme perdida en el mundo, ¡me independicé! Voy de poco, paso a paso. Ha sido una experiencia increible, y has tenido mucha de la tranquilidad y paz mental que deseaste tener. Solo a veces esa tranquilidad se nubla al sentirte sola y con nadie a quién acudir, pero es temporal.

Sobrepensar muchas cosas se ha vuelto un hábito, que aún no defino si es beneficioso o en realidad me está haciendo daño. Estoy harta de sentirme usada, desechable, temporal en la vida de algunos, haciéndome sentir que no soy suficiente cuando la realidad es totalmente al contrario.
Sigo sin entender la necesidad de algunos hombres de expresar emocionalidad o algún tipo de sentimiento hacia mí que no demuestran, que no sienten. ¿Qué ganan con eso? ¿Por qué mantenerme ahí cuando ni siquiera quieren que este? 

En el fondo se que es mi culpa por permitirlo, por aferrarme a algo que me de la mínima sensación de seguridad y dejar de sentir que estoy cayendo, el de sentirme protegida, porque hasta el momento he sido yo sola contra el mundo. 
Me siento cómoda con mi soledad, mi libertad, mi autonomía, la independencia en que hago mis cosas, pero solo a veces, quisiera que alguien estuviera ahí para darme fuerza cuando yo la pierdo, cuando ya no quiero nada de la vida y me siento justamente como me siento en este instante. 

Podría quedarme aquí describiendo cada emoción, cada suceso que has vivido en estos años, pero aspiro y espero que cuando vuelvas por acá no lo hagas rota. Que cuando regreses a leer esto llores (de felicidad porque quizá lo lloronas jamás se te quite) porque estos miedos e inseguridades ya sanaron completamente.

 

Borrador

No puedo negar que siempre quise mejorarte, tratar de hacer de ti esa persona que querías ser, pero en realidad solo te estaba forzando a crear un personaje.
No puedo negar que dejaste en mi muchas cosas de las cuales tu amabas, ahora las siento propias.
No puedo negar que extraño esos falsos "te amo" me hacían sentir especial aunque en realidad no lo fueran, aunque en realidad, para ti, eran solo palabras sueltas.
No puedo negar que me deje llevar por la emoción, por un nuevo sentimiento que no conocía, llegué a pensar que tal vez tú también estarías igual. En realidad solo era el salvavidas para tus vacíos, no quería soltarme pero tampoco tenerme.
No puedo negar que llegue a perder mi tranquilidad y mi paz interior, por hacer propios tus problemas, me convertía en alguien que no me agradaba. No era yo por ser tú.