Me parece curioso que los momentos en donde me he sentido más rota y con el alma lastimada vuelvo aquí. Como si fuera mi refugio, como si en realidad fuera mi lugar seguro después de haber batallado con tanto y ya no encuentro en dónde depositar con todo aquello que cargo.
Me siento cansada, y quizás no es algo físico, es una cuestión del alma.
La última vez que estuve por aquí, era una mocosa que creía que el peor dolor de su vida era el enamorarse fugazmente de una forma inocente, que te rompieran el corazón al no ser correspondida. Esa mocosa jamás su hubiera imaginado que años después sentiría de verdad cómo le parten en dos, y como se te puede morir un pedazo del alma. Nunca, ni en los más tristes sueños imaginé que ya no estaría mi papá.
¿Has visto en las caricaturas cuando el Coyote perseguía al Correcaminos y este cruza un acantilado y el Coyote se daba cuenta que ya no tenía suelo y empezaba a caer por el abismo? Bueno así me sentí, solo que yo en este momento sigo cayendo.
La verdad no se de donde saqué la fortaleza para seguir, para no dejar caer a mis hermanas y a mi mamá, para afrontar la cadena de calamidades que siguieron. ¡Nadie te prepara para eso!
Aunque si miramos ahora, creo que no me preocupé por lo que estaba pasando conmigo.
Al mismo tiempo, comenzó ese filtro que la vida misma hace en ese tipo de situaciones. Hubo personas que siempre han sido incondicionales y tuve todo su apoyo y a pesar de todo siguen conmigo, las que decían ser leales y quererme pero desaparecieron en ese instante, personas que ni siquiera eran cercanas y hasta el momento no me han soltado la mano, y las que, con mención especial, fingieron su apoyo aprovechando mi vulnerabilidad para sacar provecho de alguna situación en particular.
Ha pasado bastante tiempo desde todo aquello, sanar la ausencia de mi papi ha sido difícil, pero ya mi mente y corazón comprendieron que ya no está y que la vida y Dios fueron sabios y que se lo llevaron en el momento correcto.
¿Sabes que no he podido curar, y que seguramente cuando vuelvas a leer esto ya lo habrás solucionado? Sí, esa sensación de abandono que desde pequeña has sentido. Hoy ha aflorado más ese miedo constante de que la gente que te quiere te abandone, te deje porque les aburriste, porque no les gusta cómo eres. Esa sensación de soledad que alguna vez sentiste, volvió.
No todo han sido malas noticias. Después de mucho tiempo, dudas, y a pesar de sentirme perdida en el mundo, ¡me independicé! Voy de poco, paso a paso. Ha sido una experiencia increible, y has tenido mucha de la tranquilidad y paz mental que deseaste tener. Solo a veces esa tranquilidad se nubla al sentirte sola y con nadie a quién acudir, pero es temporal.
Sobrepensar muchas cosas se ha vuelto un hábito, que aún no defino si es beneficioso o en realidad me está haciendo daño. Estoy harta de sentirme usada, desechable, temporal en la vida de algunos, haciéndome sentir que no soy suficiente cuando la realidad es totalmente al contrario.
Sigo sin entender la necesidad de algunos hombres de expresar emocionalidad o algún tipo de sentimiento hacia mí que no demuestran, que no sienten. ¿Qué ganan con eso? ¿Por qué mantenerme ahí cuando ni siquiera quieren que este?
En el fondo se que es mi culpa por permitirlo, por aferrarme a algo que me de la mínima sensación de seguridad y dejar de sentir que estoy cayendo, el de sentirme protegida, porque hasta el momento he sido yo sola contra el mundo.
Me siento cómoda con mi soledad, mi libertad, mi autonomía, la independencia en que hago mis cosas, pero solo a veces, quisiera que alguien estuviera ahí para darme fuerza cuando yo la pierdo, cuando ya no quiero nada de la vida y me siento justamente como me siento en este instante.
Podría quedarme aquí describiendo cada emoción, cada suceso que has vivido en estos años, pero aspiro y espero que cuando vuelvas por acá no lo hagas rota. Que cuando regreses a leer esto llores (de felicidad porque quizá lo lloronas jamás se te quite) porque estos miedos e inseguridades ya sanaron completamente.
Hola, siento que la finalidad de estás palabras es más que nada para desahogarse, pero de verdad me gustó mucho leerlo me sentí súper identificado, igual ando pasando por bastante situación difíciles y espero en algún tiempo sean un aprendizaje y un triste recuerdo. Saludos
ResponderBorrar